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Miércoles, 01 Mayo 2019 15:00

5 consejos de bioseguridad en explotaciones ganaderas

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¿Somos conscientes del impacto que tiene la bioseguridad a la hora de disminuir problemas sanitarios? Llevando a cabo una serie de medidas se logra tener unos animales más sanos, mayor aprovechamiento de los recursos y ahorro en los costes de producción. A continuación te mostramos cómo.
¿Qué es la bioseguridad?
La bioseguridad es una estrategia preventiva que consiste en la utilización de los medios necesarios para intentar reducir a cero el ingreso de agentes infecciosos que provoquen enfermedades, no sólo a los animales, sino también al personal que se encarga de su manejo. Los agentes infecciosos causan afecciones que, si no son controladas, pueden propagarse llegando a causar importantes pérdidas económicas a los ganaderos e influir negativamente en la calidad del producto final de cara al cliente.

Para su aplicación, en primer lugar, es imprescindible la implicación del factor humano, que deberá estar formado para dirigir su esfuerzo en el cumplimiento de un plan de bioseguridad. Éste constará de diversas medidas, equipos y protocolos que se tendrán que realizar para que la producción animal se desarrolle con éxito.

Algunos de nuestros consejos para conseguir una producción biosegura son los siguientes: 

1. Controlar las plagas de insectos y roedores
Aplicar tratamientos contra insectos y roedores para evitar que actúen como reservorios y transmisores de enfermedades en la explotación. El momento ideal para hacer el control de plagas es el llamado “descanso o vacío sanitario” de la granja. Los insectos más comunes en este tipo de trabajos son la mosca doméstica y el escarabajo negro, entre otros, mientras que en lo que respecta a los roedores, existe una amplia variedad de ratas y ratones que representan un alto riesgo de transmitir microorganismos patógenos. 
 
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2. Vigilar el ingreso de nuevos animales
No introducir animales nuevos en la explotación sin conocer su estado sanitario, exigiendo los correspondientes certificados de sanidad pecuaria, y sin someterlos a un periodo de cuarentena, manteniéndolos aislados del resto. Durante este tiempo es conveniente realizarles pruebas de saneamiento para comprobar su estado antes de su incorporación.

3. Realizar una buena limpieza y desinfección
La limpieza y la desinfección periódica tanto de las instalaciones como de utensilios y material ganadero es una parte muy importante de este proceso para evitar el mantenimiento y la propagación de patologías dentro de la explotación. De esta manera, se asegura el exterminio de todo tipo de gérmenes y microbios.
 
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4. Utilizar la ropa adecuada
Establecer de manera rigurosa un protocolo de ingreso para personas visitantes y personal de la granja que incluya diferenciación de zona limpia y zona sucia. Algunas de las medidas que deben practicarse como parte del protocolo son que todo el personal que trabaja en la explotación y visitantes deberán cambiarse completamente de ropa y no introducir ninguna prenda personal. Es muy recomendable el uso de vestimenta y demás equipación exclusiva para este tipo de actividades, así como emplear sustancias higiénicas y antisépticas para lavar el cuerpo y las manos tanto al entrar como al salir de las instalaciones.

5. Vacunar y desparasitar adecuadamente
Es conveniente establecer una pauta de vacunaciones y desparasitaciones adaptada a la situación sanitaria de los animales para evitar la aparición de otras patologías y enfermedades de mayor relevancia sanitaria. En este caso, siempre contando con la ayuda de profesionales del sector, como lo son los veterinarios, y dejándose aconsejar por ellos.

Esperamos que esta información te haya sido útil.
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